Hasta la primera mitad del siglo pasado, fue el corcho el tapón por excelencia de una botella de bebida alcohólica. Recordemos una película de charros cantores de la época de oro de nuestro cine y tendremos presente que las botellas del modesto, en ese entonces tequila, estaban tapadas con un corcho. Si este material cubría tan “plebeyas” bebidas, que se podía esperar del fino cognac o de los mejores vinos de mesa! No cabía en la idiosincrasia de los consumidores que existiera otro material que pudiera suplirlo.
Sin embargo el tiempo pasó y los tapones dosificadores empezaron a desplazarlo lentamente hasta que, en algunos años el taparrosca hizo que el corcho prácticamente desapareciera de los destilados.
Si bien esto sucedió con las bebidas de alta graduación alcohólica, no pasó lo mismo con los vinos de mesa. En la actualidad los mas finos vinos vienen tapados con un corcho de una sola pieza que tiene un tamaño de aproximadamente de 5 a 6 cms. de largo para la mayoría de los casos. Con todo y esto, desde hace ya varios años, los vinos más modestos han empezado a taparse con un “corcho sintético” del que mucho se habla y en realidad poco se conoce, ya que por su corta vida, no se puede saber aún que efectos tendría al cubrir a los grandes vinos.
Se dice que transfiere sabor al vino, que es acorrientar un buen vino, que no es bien visto por los puristas del tema... en fin, se habla mucho y la realidad de las cosas es que el corcho sintético tiene sus días contados.
El corcho natural es en si la corteza del alcornoque y se desperdicia una buena cantidad de ésta para elaborar un corcho de buena calidad. Del desperdicio que queda se fabrican corchos aglomerados, no solo para botellas de vinos, sino también como portapapeles, tableros y tapices. El químico que se usa como pegamento aparentemente es innocuo pero es un químico al fin y por lo tanto una sustancia extraña en contacto con el vino. Exiten también los corchos que tienen los extremos de una sola pieza y el centro es aglomerado, pero si el vino empieza a invadir el corcho por un manejo inadecuado o por un largo viaje, al final de cuentas, el vino estará en contacto con el químico adhesivo. El corcho no es reciclable... al igual que el plástico con que se elaboran los corchos sintéticos, pero a diferencia de éste último, en el caso del primero, se están dañando ecosistemas al atentar contra los bosques de alcornoques.
Inglaterra, país con un alto consumo de vino, pero con nula producción, ya no está permitiendo la entrada de vinos a sus territorios que vengan tapados con corcho, ya sea natural o sintético. Que es lo que si acepta entonces? El Taparosca. Concretamente en México, L.A.Cetto exporta a Inglaterra casi la totalidad de la producción de una etiqueta llamada Sierra Blanca, por lo que es poco conocido en México. La primera vez que me la encontré fue en un supermercado y me llamó la atención el precio ($ 130.00 aproximadamente) y su enotecnia (datos de elaboración y características finales de un vino) pero he de confesar que me desanimó a comprarlo el hecho de que viniera tapado con taparrosca. Sin embargo semanas después, y mas que nada acicateado por la idea de descubrir nuevos productos, aunado al prestigio de la bodega, me animé a comprarlo... y no me arrepentí. Es un vino con una alta relación valor precio como todos los productos de esta bodega. En cuanto al taparrosca... bueno, cuando lo estaba degustando, ni me acordé que ésta era su cubierta.
Desde luego que hay taparroscas de diferente calidad y no podemos pensar en que una tapa para una botella de agua pueda ser usada para tapar un vino, por modesto que sea.
Los taparroscas se clasifican por su calidad y tenemos el Spilfberg que es el mas modesto y el Stelvin el mas fino. A simple vista, la principal diferencia es que el Spilfberg es mas corto que el Stelvin, pero si se ven a detalle, se notara antes que nada la calidad en los acabados en uno y otro y, además, el segundo ostenta su nombre escrito en su propio cuerpo.
Estos taparroscas son completamente reciclables y no se tiene conocimiento a la fecha de que alteren el sabor de un buen vino.
Por otro lado, el corcho es el responsable de que el 10% de la producción mundial de vino se decomponga o altere antes de llegar a la mesa del consumidor final. Esta pérdida la acabamos absorbiendo todos quienes participamos en el proceso de elaboración, comercialización y consumo. Un corcho se convierte en una “papa caliente” que puede quemar a cualquiera de los actores involucrados en esta cadena y que, si bien a muchos nos ha tocado pagar los platos rotos, como ese 10% se divide entre aproximadamente 4 participantes, por ley de probabilidad, nos acaba perjudicando poco y, en términos reales, se viene convirtiendo en alrededor un 2.5%. Esta es la principal razón de que no se note tanto este daño.
Pero... y qué pasa con aquella delicia que es ver a un sommelier o capitán descorchar una botella y dar a oler el corcho al comensal para que apruebe esta etiqueta?
Se acabará el glamour del proceso de descorche en un lugar elegante?
Yo creo que no! si bien va a cambiar este protocolo de servicio, pienso que algún nuevo estilo surgirá para servir un vino tapado con este sistema.
El consumidor final lo aceptará?
También pienso que ese no será ningún problema, después de todo, si antes veíamos a Pedro Infante descorchar un tequila con los dientes para darle un trago a pico de botella, años después pudimos ver a Eduardo Yañez (toda proporción guardada) pedir un tequila sencillo con cara de doble, donde ya no se descorchaba la botella, sino se desenrroscaba, y sin darnos cuenta pasamos del corcho al taparrosca en los destilados, así como tambien pudimos ver como el tequila dejó de ser una bebida modesta para alternar con las mas prestigiadas del mundo. Podemos así caer en la cuenta que si el mito fue desterrado en el mundo de los destilados, también podrá serlo en el mundo de los vinos de mesa.
Digámosle SI a las nuevas propuestas de vinos, especialmente mexicanos, que están apostando fuerte por el uso del taparrosca y pongamos nuestro granito de arena para que este planeta sea un lugar mejor para vivir.
Muchas Gracias por seguirnos y hasta el próximo enocomentario
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Pues a buscar vinos con taparrosca, todo sea por el ambiente!
ResponderEliminarY se acabaron los líos cuando una no encuentra el bendito sacacorchos...